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Este verano no necesitas hacer dietas, mejor aprende a cuidar tu alimentación

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Una alimentación saludable no es aquella que solo puedes mantener cuando tienes horarios perfectos, cocinas todos los días y tienes control absoluto sobre lo que comes.

Una alimentación saludable es aquella que puedes adaptar a tu vida real.

Y en verano nuestra vida cambia.

Comemos fuera de casa, viajamos, tenemos más comidas familiares, cambiamos horarios y disfrutamos de alimentos que quizá no forman parte de nuestra alimentación habitual.

Y no pasa nada.

Una comida diferente no va a determinar tu salud.

Del mismo modo que una ensalada no compensa una comida abundante, tampoco una comida más copiosa significa que hayas «estropeado» tu alimentación.

Lo importante es lo que hacemos habitualmente, no una comida concreta.

 

No necesitas compensar

Uno de los hábitos que más me preocupa cuando hablamos de alimentación y peso es el ciclo:

«Me he pasado → restrinjo → vuelvo a tener hambre → vuelvo a comer más → vuelvo a restringir».

Este tipo de dinámica puede hacer que la alimentación se convierta en una lucha constante.

Después de una comida más abundante no necesitas saltarte la siguiente comida.

No necesitas pasar el día comiendo únicamente fruta.

No necesitas eliminar los hidratos de carbono.

Y tampoco necesitas «quemar» lo que has comido haciendo ejercicio como castigo.

Simplemente, vuelve a tu alimentación habitual.

Ese es uno de los aprendizajes más importantes que podemos hacer alrededor de la alimentación.

Pero entonces… ¿qué significa realmente cuidarse?

No significa hacerlo todo perfecto.

Significa construir hábitos que favorezcan nuestra salud y que podamos mantener a largo plazo.

Por ejemplo:

🥗 Comer de forma variada

Priorizar alimentos poco procesados y una alimentación rica en verduras, frutas, legumbres, cereales integrales, frutos secos, pescado, huevos y otras fuentes de proteína de calidad.

💧 Mantener una buena hidratación

Especialmente durante los meses de calor, cuando las necesidades de líquidos pueden aumentar.

🚶‍♀️ Mantenernos activos

Caminar, nadar, salir en bicicleta, hacer senderismo o simplemente movernos más.

No todo tiene que ser entrenamiento estructurado.

🏋️‍♀️ Cuidar nuestra masa muscular

El ejercicio de fuerza tiene un papel fundamental en la salud a lo largo de la vida y adquiere especial importancia a medida que envejecemos.

😴 Dormir y descansar

El descanso también forma parte de la salud. Y no deberíamos hablar de alimentación sin hablar de sueño, estrés y estilo de vida.

Y a partir de septiembre, quiero hablarte de nutrición de otra manera

Este verano también supone para mí un momento de transición.

Después de varios años trabajando en nutrición y acompañando a personas que quieren mejorar su alimentación y su peso, he ido teniendo cada vez más claro hacia dónde quiero llevar mi trabajo.

Hacia la nutrición clínica.

Porque la alimentación no sirve únicamente para perder peso.

Puede ayudarnos a cuidar nuestra salud metabólica, mejorar nuestros hábitos y prevenir enfermedades.

Puede acompañarnos durante la perimenopausia y la menopausia, ayudándonos a cuidar la masa muscular, la composición corporal y la salud cardiovascular.

Puede formar parte del abordaje de determinados problemas de salud digestiva.

Puede contribuir a preparar nuestro organismo y acompañar la salud reproductiva y la fertilidad.

Y, sobre todo, puede ayudarnos a algo que considero fundamental:

Aprender a comer.

Sin depender continuamente de una dieta.

Sin tener que empezar de cero cada septiembre.

Sin convertir la alimentación en una lista interminable de prohibiciones.

La pérdida de peso seguirá formando parte de mi trabajo

Y esto también quiero dejarlo claro.

No voy a dejar de hablar de pérdida de peso.

Cuando existe un exceso de peso que puede afectar a la salud, perder grasa corporal puede ser un objetivo perfectamente válido y beneficioso.

Pero quiero que lo hagamos desde otro lugar.

No desde la urgencia.

No desde la culpa.

No desde «quiero perder cinco kilos antes de…».

Sino desde una estrategia que tenga en cuenta tu alimentación, tu composición corporal, tu salud metabólica, tus hábitos y tu etapa vital.

Porque quizá el objetivo no sea simplemente pesar menos.

Quizá sea tener menos grasa abdominal, mantener tu masa muscular, mejorar tu colesterol, controlar mejor tu glucosa, sentirte con más energía y aprender a comer de una forma que puedas mantener durante años.

Y eso es mucho más interesante.

Este verano, empieza por algo sencillo

No necesitas esperar a septiembre para empezar a cuidarte.

Tampoco necesitas hacerlo perfecto.

Este verano puedes empezar simplemente por:

  • Comer mejor.
  • Moverte más.
  • Dormir mejor.
  • Beber suficiente agua.
  • Disfrutar de las comidas sociales sin culpa.
  • Y dejar de pensar que cada comida diferente necesita una compensación.

Porque cuidar tu salud no consiste en hacerlo perfecto.

Consiste en aprender a cuidarte incluso cuando la vida no es perfecta.

Nos vemos en septiembre

Después del verano comienza una nueva etapa en DdDieta.

Una etapa en la que quiero hablar mucho más de salud metabólica, salud digestiva, fertilidad, menopausia y educación nutricional, sin olvidar el control del peso cuando sea necesario.

Porque cada etapa de la vida tiene unas necesidades diferentes.

Y la nutrición también debería adaptarse a ellas.

Este verano no necesitas otra dieta.

Necesitas aprender a cuidar tu salud.